Yo no sé lo que me pasó la primera vez que te vi, sinceramente, no me acuerdo ni de lo que hice siquiera. Recuerdo verte con un vestido y con un pelo largo, tan largo como para que te llegase hasta el final de la espalda.
Desde que te vi supe que me iba a enamorar de ti, pero no lo descubrí hasta más tarde.
No podía parar de pensar en ti, me era imposible. De como me mirabas y sonreías. De como me guiñaste un ojo aquella vez. Pero nada de eso se comparó a tu primer beso. Parecerá cursi, pero fue algo mágico. Nunca antes había sentido nada parecido. Ni creo que lo vuelva a sentir si no es contigo.
Pero nada nos sale a pedir de boca. Nada se nos puso a favor, todo eran contras. Pero lo nuestro no era normal, sobresalía de lo extraño. No sabría ni explicarlo. Creo que nadie podría.
No sé siquiera por qué te escribo esta carta, nuestro amor es algo imposible, por mucho que cruce barreras o supere límites.
Pero eso no significa que no te quiero, porque no puedo hacerlo más. Lo he intentado, pero el caso es, Julieta, que estoy loca, profunda, sincera y apasionadamente enamorado de ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario